Un caso muy común es el de las personas que se acercan no con fines terapéuticos, sino con la sana curiosidad de saber algo más sobre sí mismos. En tal circunstancia, la regresión se efectúa tratando no sólo de agregar la información buscada, sino también de obtener el beneficio adicional de eliminar algún síntoma o alguna dolencia vinculados a los recuerdos recuperados. De manera tal que el consultante no sólo obtenga la información sobre sí mismo que buscaba, sino que también la misma se integre de tal manera que su calidad de vida pueda mejorar.